CARLOS CAÑEQUE

Carlos Cañeque es profesor titular de Ciencia Política (Teoría Política) desde hace 30 años en la Universidad Autónoma de Barcelona. Realizó en Madrid las carreras de Filosofía (Autónoma) y de Sociología y Ciencias Políticas (Complutense), y más tarde estudió en la universidad de Yale, donde escribió una tesis sobre la religión y la política en los Estados Unidos: Dios en América. Una aproximación al conservadurismo político-religioso en los Estados Unidos (Península 1988).

Es autor de ensayos, novelas y cuentos infantiles (la serie El pequeño Borges imagina La Biblia, La Odisea, El Quijote, etc). También ha publicado un libro de entrevistas sobre Borges (Conversaciones sobre Borges, Destino, 1995) y, junto a Maite Grau, uno sobre Berlanga (Bienvenido Mr Berlanga, Destino, 1993) y otro sobre Cioran (Cioran: el pesimista seductor. Sirpus, 2007).

Con Quién, su primera novela, ganó el premio Nadal en 1997. Esta obra ha sido analizada por destacados profesores de literatura en universidades extranjeras (Sarmati, Amago, Kunz) y por autores españoles como Fernando Savater y Pere Gimferrer, quién dijo que “es la novela más insólita y divertida de la historia del premio Nadal”. Su segunda novela, Muertos de amor (Destino 1999) fue presentada en Madrid por Luís García Berlanga, quién declaró que veía en ella “una película llena de humor negro”. En 2011, esta novela fue llevada al cine por Mikel Aguirresarobe. Después llegaría Conductas desviadas (Espasa 2002) y acaba de terminar El negro imaginario. Se le considera un autor polifacético que juega con elementos “metaficcionales” en los que la realidad y la ficción se mezclan produciendo grandes dosis de ironía y lucidez

Después de “Queridísimos intelectuales (del placer y el dolor)” 2011 www.queridisimosintelectuales.com y “La cámara lúcida” (2013) www.lacamaralucidapelicula.com , “Sacramento” (2015) es su tercer largometraje.

Sobre la anterior película de Cañeque, La cámara lúcida, se dijo lo que sin duda se podría decir también de Sacramento:

Propuesta iconoclasta en estos tiempos, La cámara lúcida es un singular experimento fílmico, curioso y a la vez perturbador”. (Lluís Bonet. La Vanguardia)

Transgresora, radical e inclasificable, La cámara lúcida deconstruye el proceso creativo de hacer una película” (Matías Néspolo. El mundo)

Cañeque ensaya una pirueta mortal y entra en pantalla con afán protagonista y voluntad surrealista para dar forma a una historia de personajes como pintados por Dalí pero susurrados por Buñuel. Una película insólita, jugosa, jocosa y exclusiva” (Oti Rodríguez Marchante. ABC)

Visualmente magnífica, La cámara lúcida es una insólita propuesta metaficcionada sobre el proceso creativo y el narcisismo extremo y delirante” (Román Gubern, escritor y catedrático emérito de historia del cine)